Latencia, jitter y pérdida de paquetes: cómo medirlos en casa
La velocidad te dice cuántos datos caben en la conexión. La latencia, el jitter y la pérdida de paquetes te dicen con qué regularidad fluyen, y son los que deciden si una llamada se congela o un juego va a tirones.
En resumen
- La latencia (ping) es el tiempo de ida y vuelta, el jitter es cuánto varía, la pérdida de paquetes es la parte que nunca llega. Llamadas y juegos dependen más de esto que de la velocidad.
- Referencias habituales para voz: retardo en un sentido por debajo de 150 ms, jitter por debajo de 30 ms, pérdida por debajo del 1 %. En tu propio wifi, hasta el router, lo normal son pocos milisegundos.
- Haz ping al router y luego a un servidor de internet. Si el router ya va lento o irregular, el problema es tu wifi; si solo lo es el servidor, es la línea.
- Si la latencia se dispara solo mientras algo sube o descarga, la línea está saturada (bufferbloat), y un ajuste del router puede arreglarlo.
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Una conexión puede ser rápida y aun así mala. Un test de velocidad que marca 300 Mbps no dice nada sobre si una videollamada se congelará cada treinta segundos o si un juego dará tirones en el peor momento. Eso depende de otros tres números, y puedes medir los tres en casa.
Qué significan los tres números
La latencia, que suele aparecer como ping, es el tiempo que tarda un mensaje pequeño en llegar a un destino y volver, en milisegundos.
El jitter es cuánto cambia ese tiempo de un mensaje a otro. Unos 40 ms constantes están bien para una llamada; una conexión que oscila entre 10 y 120 ms no, aunque su media parezca buena.
La pérdida de paquetes es la parte de los mensajes que nunca llega. Cada paquete perdido es un trozo de voz que falta, un fotograma congelado o una acción del juego que no se ha registrado.
En la velocidad, más es mejor. En estos tres, menos es mejor, y la regularidad importa tanto como el valor.
Qué valores buscar
La referencia más citada para la voz viene del diseño de redes, y la usa por ejemplo Cisco: retardo en un sentido por debajo de 150 ms, jitter por debajo de 30 ms y pérdida de paquetes por debajo del 1 %. Por encima, la gente empieza a pisarse al hablar, las voces se entrecortan y el vídeo se congela. Los juegos online son más exigentes con el retardo; la mayoría de los jugadores nota la diferencia mucho antes de 100 ms.
Esas cifras son para todo el trayecto, desde tu dispositivo hasta la otra persona o el servidor del juego. La parte dentro de tu casa, del dispositivo al router, debería ser una porción minúscula. En un enlace wifi sano, la ida y vuelta al router tarda unos pocos milisegundos y apenas varía. Si ese tramo corto ya tarda decenas de milisegundos, o da saltos, el problema es el wifi.
Averigua qué parte tiene la culpa
El truco es medir dos cosas por separado: tu wifi, y el internet que hay detrás.
Desde un ordenador, abre Terminal en el Mac o el Símbolo del sistema en Windows y haz ping a tu router, que suele ser 192.168.1.1 o 192.168.0.1; la etiqueta del router o su app te dan la dirección exacta. Déjalo un minuto:
ping 192.168.1.1
Después haz ping a un servidor de internet, por ejemplo ping 1.1.1.1, durante otro minuto. Compara los dos.
- Router rápido y estable, internet lento o irregular: tu wifi está bien. La responsable es la línea, la operadora o la ruta hasta ese servidor.
- El router ya va lento, irregular o pierde paquetes: el problema es el enlace wifi. Acércate al router y vuelve a probar; si mejora, es cobertura.
- Los dos bien, pero las llamadas se cortan igual: mira qué más usa la conexión durante la llamada, y sigue leyendo.
En un iPhone, la mayoría de las apps de test de velocidad muestran el ping y el jitter hasta su servidor, que cubre todo el trayecto. Haz la prueba al lado del router y luego en la habitación donde ocurre el problema: si los números solo empeoran en la habitación, la diferencia es el wifi. Las apps que miden específicamente el router, incluida la nuestra, muestran la parte del wifi por separado.
Cuando la latencia se dispara durante las subidas
Hay una causa que pilla a mucha gente. Cuando alguien en casa sube un archivo grande, hace copia de las fotos en la nube o descarga un juego enorme, la línea de internet se llena. Muchos routers y módems guardan entonces los datos en colas largas, y cualquier otro mensaje tiene que esperar detrás. Una latencia de 20 ms puede subir a varios cientos, y las llamadas y los juegos se hunden, mientras un test de velocidad normal parece perfecto.
Se llama bufferbloat, y se puede probar. Algunos tests de velocidad muestran la latencia «con carga» junto al ping en reposo; los tests específicos de bufferbloat la puntúan directamente. Si la latencia salta mucho solo mientras el test descarga o sube, ya tienes la respuesta.
La solución está en el router, no en el wifi: un ajuste que suele llamarse QoS, Smart Queue Management o SQM, que mantiene cortas las colas limitando la línea un poco por debajo de su velocidad real. No todos los routers de operadora lo tienen; muchos routers de otras marcas sí.
Qué causa jitter y pérdidas en el propio wifi
Cuando la señal es débil, el wifi reenvía los datos que no han llegado, y cada reenvío añade retardo. Por eso el jitter y las pérdidas suben en las habitaciones lejanas antes de que la velocidad se hunda. La solución es la cobertura: mejor posición del router, un nodo mesh o un punto de acceso más cerca de la habitación. Mira el wifi no llega a una habitación.
Cuando el aire está saturado, los dispositivos esperan su turno para transmitir, y las esperas varían. Pasar a 5 GHz los dispositivos que lo admiten, donde hay más sitio, suele estabilizar las cosas. Mira 2,4 o 5 GHz.
Y para todo aquello en que cada milisegundo cuenta, como una consola o un sobremesa para juegos competitivos o llamadas importantes, un cable Ethernet saca el wifi de la ecuación por completo: sin reenvíos, sin esperar al aire, unos pocos milisegundos constantes hasta el router.